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Consumo de sustancias

Adicción a las drogas

Adicción al consumo de sustancias

La adicción a ciertas sustancias o drogas es un trastorno en el que se desarrolla un patrón patológico de conductas, creencias y motivaciones orientadas al mantenimiento del consumo. Esto sucede a pesar de que repercute de manera significativa y negativa en todos los ámbitos de la vida: la salud física, psicológica, motivacional, relacional, en la familia y en la pareja.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia hacia una sustancia, y se caracteriza por un grupo de signos y síntomas en los que se involucran factores psicológicos, genéticos, biológicos y sociales.

La adicción al consumo de drogas en la pubertad y en la adolescencia

Empezar muy pronto a consumir sustancias como el alcohol, el tabaco o el cannabis, favorece la aparición de problemas con éstas u otras sustancias en el futuro. El cerebro adolescente es mucho más vulnerable a los efectos de las drogas que un cerebro adulto, debido a que este se encuentra en pleno desarrollo., las áreas que permiten a las personas adultas inhibir nuestros impulsos, sopesar las opciones y tomar decisiones son, todavía, inmaduras. Por todo ello es muy importante hacer hincapié en la prevención del consumo de drogas desde pequeños.

«¿Cómo hablar sobre las drogas con nuestros hijos e hijas?«

Alcohol

También conocida como alcoholismo, es una enfermedad cuya dependencia al alcohol deteriora la salud física y mental.

Tabaco

El tabaquismo es una enfermedad adictiva, crónica y recurrente, que en el 80% de los casos se inicia antes de los 18 años de edad.

Cannabis

El cannabis, debido a su contenido en THC, produce sensación de bienestar y debido a esto resulta fácil habituarse a su consumo.

Estimulantes​

Los estimulantes son drogas que provocan en las personas la sensación de estar más despierta y con más energía.

Cocaína

Su consumo causa breves sentimientos de euforia, mayor vivacidad, locuacidad y un sentido de poder.

Otras drogas

Barbitúricos, benzodiacepinas e hipnóticos; Drogas sintéticas o de diseño; Alucinógenos y  Sustancias inhaladas.

Centro de psicología Cristina Larráyoz

Especialistas con más de 20 años de experiencia

Alcohol

Según los últimos datos que nos proporciona la Encuesta EDADES (Encuesta del Plan Nacional sobre Drogas, aplicada a una muestra de la población española de 15-64 años no institucionalizada), el alcohol es la droga más consumida por los españoles.

La pérdida de control en el consumo de alcohol puede darse por:

– la dificultad para controlar la cantidad de alcohol que se toma, o por
– la incapacidad para decidir continuar bebiendo o no en una determinada situación

El alcohol es una sustancia tóxica, psicoactiva y adictiva. Se trata de un “depresor” de la actividad cerebral. Quienes equivocadamente creen que es un “estimulante” es porque lo primero que debilita es la reflexión y control sobre la conducta, desinhibiendo al consumidor, que así se hace más hablador y desenvuelto. La agresividad de algunos que están “bebidos” es fruto de la liberación del autocontrol, que hace que la capacidad de juicio disminuya, la coordinación y el habla empeore o falle la memoria.

Puesto que su consumo esta muy extendido son pocas las personas que identifican que tienen un problema con la ingesta de alcohol. Generalmente son los familiares o personas cercanas quienes sufren las consecuencias y quienes animan a los consumidores a buscar ayuda. En CL Psicología conocemos bien las situaciones en las que se ven involucradas estas personas, por lo que utilizamos estrategias de motivación especificas en su abordaje.

«El alcohol anula la alarma del cerebro que nos avisa de los errores«

Tabaco

Generalmente los fumadores empiezan a consumir cigarros durante la pubertad y adolescencia, edad en la que se genera un doble riesgo, porque además de aumentar la posibilidad de que se convierta en adicción, el consumo de cigarrillos puede convertirse en la puerta de entrada al consumo de otras sustancias psicoactivas como el alcohol y la marihuana.

Algunos daños producidos por el tabaco:

– El 90% de los cánceres de pulmón son causados por el consumo diario de tabaco.
– El 95% de las personas que sufren bronquitis crónica son fumadoras.
– Se alteran los vasos sanguíneos y se duplica la posibilidad de infarto de miocardio y de otras enfermedades circulatorias.
– Aumenta el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer.
– Envejece prematuramente la piel.
– Daña a las personas expuestas involuntariamente al humo del tabaco.

Algunos beneficios producidos por el abandono del tabaco:

– Disminuye el riesgo de tener cáncer de pulmón u otros.
– Mejora la respiración y la oxigenación del organismo, permitiendo aumentar la actividad y el ejercicio físico sin dificultad.
– Mejora la circulación y disminuye el riesgo de tener enfermedades cardíacas y circulatorias.
– Se dispone de más energía y de mayor vitalidad.
– Mejorará la calidad de vida y la estética.

Cannabis

Los efectos del cannabis pueden sentirse casi inmediatamente y duran entre dos y tres horas. Una semana después de consumirlo, el organismo no ha conseguido eliminar más que el 50%.

A pesar de su popularidad como sustancia inocua puede producir dependencia física y/o psicológica, además de importantes repercusiones en personas con vulnerabilidad psiquiátrica. Los profesionales de CL Psicología te ayudan a reconocer situaciones de consumo perjudicial y valorar los posibles riesgos de dependencia.

Efectos del cannabis en el organismo

Inmediatos

Largo plazo

Estimulantes​

Por lo general, las personas con problema con la cocaína u otros estimulantes, suelen tener escasa conciencia sobre su dependencia. Suelen decir que toman la sustancia cuando quieren, o les apetece y que no tienen problemas; muchas veces hay que convencerles de que tienen un problema de adicción.

Existe una gran variabilidad de patrones de consumo, lo que a veces dificulta su identificación

Uso recreativo

Semejante a los “bebedores sociales” y suele presentarse como un consumo controlado. El uso de la sustancia suele facilitar el contacto social y se utiliza por su efecto estimulante.

Consumo circunstancial

Consumo en ciertas condiciones o situaciones particulares: inspiración, creatividad, vacaciones, fiesta, etc.

Consumo intensificado

Es un patrón de consumo diario y, habitualmente, por vía intranasal.

Consumo compulsivo

El consumo se convierte en el centro de la propia vida. La alteración del ámbito social, físico y psicológico del sujeto es visible. La cantidad de sustancia consumida, frecuencia y duración se va incrementando progresivamente sin que pueda ser controlado.

En CL Psicología te ayudamos a detectar que tipo de problema tienes o como ayudar a un familiar. Utilizamos técnicas motivacionales, con soporte en la neurobiología, de concienciación, y aceptación del problema.

Cocaína

La cocaína implica muchos descontroles de comportamiento (gastos desmesurados de dinero, conductas sexuales desordenadas, agresividad, problemas de sueño, etc.) que afectan prácticamente a todas las áreas de la vida de una persona.

El principal problema de la adicción a la cocaína es que en un principio parece una sustancia muy controlable, ya que el inicio suele ser en consumos muy puntuales (una vez a la semana, en una fiesta, etc.) y la persona parece que se recupera rápidamente y que no hay secuelas de este consumo. Con el consumo repetido, muchos usuarios pierden el control y aumentan rápidamente la frecuencia y cantidad de cocaína ingerida.

Ni la frecuencia de consumo ni la cantidad consumida, marcan si soy o no un adicto a la cocaína. La característica común en todas las personas con adicción a la cocaína es la pérdida de control. Es decir, el adicto a la cocaína se siente incapaz de parar de consumir una vez empieza. Las personas adictas a la cocaína suelen tener problemas laborales, económicos, personales, familiares y de salud debido a su consumo. Sin embargo, a pesar de todos estos problemas, el adicto a la cocaína consume más cantidad o durante más tiempo del que se había planteado en un principio.

Esta pérdida de control se produce porque la cocaína altera las partes del cerebro responsables de guiar nuestra conducta. De esta manera, la cocaína “usurpa” el cerebro y lo maneja a su voluntad.

Otras drogas

Barbitúricos, benzodiacepinas e hipnóticos

Son depresores del sistema nervioso central que se venden con receta médica. A menudo, estos medicamentos se usan o mal emplean para obtener una sensación de relajación o por el deseo de desconectarse u olvidarse de pensamientos o sentimientos relacionados con el estrés.

Drogas sintéticas

Conocidas como drogas de club, se consumen en discotecas y también en conciertos y fiestas. Algunos ejemplos son la metilendioximetanfetamina (MDMA, éxtasis o molly) y el ácido gamahidroxibutírico. Otros ejemplos son la cetamina y el flunitrazepam o Rohypnol, también llamado roofie en inglés.

Alucinógenos

El consumo de alucinógenos puede producir distintos signos y síntomas, según la sustancia. Los alucinógenos más comunes incluyen la dietilamida del ácido lisérgico y la fenciclidina.

Sustancias inhaladas

Algunas sustancias que suelen inhalarse incluyen pegamento, disolvente para pintura, corrector líquido, tinta de rotulador, gasolina, líquidos de limpieza y productos en aerosol de uso doméstico. Debido a la naturaleza tóxica de estas sustancias adictivas, los consumidores pueden presentar daño cerebral o tener una muerte súbita.

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